Sugar & Cheese (Smörgåsbord I)

 
 

Sugar & Cheese es una compilación de solos y riffs de sintetizador (contando a los órganos modernos como primeras formas de síntesis aditiva). Lo que empezó siendo un intento -juego- por construir un tema con algunos de mis solos favoritos ha terminado por convertirse en un homenaje a los aparatos que hicieron despertar mi interés por la parte más experimental de la música a principios de los 90 y entender el maravilloso MIDI (en casa hubo un Roland D50, y sobretodo, un precioso Yamaha DX7 Mark II del que todavia sigo enamorado), y también a algunos de mis solistas favoritos: Joe Zawinul, Rick Wakeman, George Duke, Peter Bardens.

La pieza en sí ha ido creciendo inevitablemente durante los dos meses que me ha llevado encajar las piezas. Ha sido el pasatiempos de mis trayectos en bus y tren de las últimas semanas. La necesidad de solos para dar un sentido de continuidad al tema también ha conllevado un trabajo de investigación bastante exhaustivo: recorrer la inabarcable discografia de George Duke, descubrir a César Camargo Mariano por el camino, o a Eddie Jobson en el contexto de la superbanda UK. AL final, consta de 96 extractos, pero dejando más de 300 en el tintero. Nota para los puristas: para unir las piezas solo hay crossfader y un poco de ecualización, ya se sabe como varia la respuesta en frecuencia de las grabacions y mezclas entre décadas. Por tanto, no hay ni corrección de pitch ni time stretching.

El resultado deja entrever que los solos funcionan como punto de unión entre géneros. Desde un punto de vista académico, y aislados de los temas a los que empujan o ayudan -o que sacan a relucir el onanismo del teclista-, se pueden apreciar rasgos y técnicas similares. Si a eso añadimos una paleta sonora bastante parecida, con un sonido lead bastante agudo y limpio sacando la cabeza entre la mezcla, las comparaciones con los homónimos a la guitarra son inevitables. Sí, es la única razón por la que existen esos híbridos mutantes llamados keytars. Para muestra, un botón: el trino que se marcan en “Digital Love” los Daft Punk. Los hay, por eso, sin ansias de protagonismo, aquellos que andan de manita con el tema. El funk de los 70 entendió muy bien el sonido sintético de Moogs y ARPs para menear culos y caderas. Ese sonido líquido tiene un nosequé que te recorre el espinazo y el sistema nervioso provocando. El pamfleto punk y minimalista a la vez de hace un dos o tres décadas se ventiló a los fraseos sexys de sinte de la mayoría de grabaciones de los noventa (ese “bájame el teclado”).  Pero todo vuelve, y los revivals que han poblado los dosmiles se han encargado de poner en marcha otra vez los Korg MS-20 y los Roland Juno 106 a los que el polvo y la carcoma no les habían hecho la faena.

 

A tener en cuenta…

 

Chaka Khan / And The Melody Still Lingers On

Solo de Herbie Hancock en un Clavitar!

Una rara avis, un tema bastante complejo en contexto y una versión del “Night In Tunisia” de Gillespie. Arranco con un bajo sintético arrollador que se mezcla con uno eléctrico, provocando un combo rítmico magnífico. Pero esa nota infinita con la que empieza el solo antes de la mitad del tema lo empuja varios peldaños arriba. Es un solo precioso, con un sonido dulce y muy jazzístico, estirando las notas, modulando el Clavitar con mucho tacto.

 

UK / Presto Vivace And Reprise

Solo de Eddie Jobson en un Yamaha CS80.

Justo lo contrario. Matemática pura. Un ejercicio digno de la escuela rusa de piano, con cambios de compás y bajo para asustar, y también digno de lo más Zappa. Un sonido feísimo, golpeado y con un ataque martilleante. Pero encaja en el primer disco de UK, en ese sonido de las bandas de AOR y rock progresivo de finales de los 70.

 

Seis del Solar / Decisión

Solo de Arturo Ortiz en un GEM ???

Otro oasis, el Decisión. Los habituales acompañantes de Rubén Blades en los 80 editaron dos trabajos sin el cantautor, aunque sin duda el primero es el más destacable: por su fusión de funk, afro, ritmos latinos y sonido particular, dejando a un lado la producción. Highlights: “Un Nuevo Día” (!!!), y “Decisión”, increíbles trabajos de acompañante (a falta de flauta) y solista de Arturo Ortiz, con lo que podria ser un GEM o un Korg DW8000, un sonido eso sí, muy digital.

 

La Máquina de Hacer Pájaros / Obertura 777

Solo de Charly García en un Minimoog, probablemente.

Intro de un disco sobre una compilación de bandas sonoras fictícias por los ‘Yes del subdesarrollo’. Imprescindible un tema introductorio con regusto funk en los 70. Como tal, un solo lento y muy melódico, que empieza en el órgano y se repite en el sinte. Dulce y con un punto funk, que juega con el estéreo, empieza paneado en el oído izquierdo, y acaba doblado.

 

Carlos Martorell